Depósitos en capacidades de 230 a 1000 litros, con una forma troncocónica que facilita su apilamiento optimizando así su transporte y almacenaje.
En su diseño destacan la tapa superior, que se puede encastrar al depósito impidiendo así la entrada de elementos extraños, una zona plana en la parte baja del depósito diseñada para la instalación de una salida inferior; y la incorporación de un par de asas para facilitar su transporte y manipulación.
El polietileno de alta densidad les da una resistencia mecánica superior a la de otros materiales coma la fibra de vidrio, evitando así grietas y roturas durante su transporte y manipulación. Por sus características, es un material que se limpia fácilmente, manteniendo sus propiedades en el tiempo.
Se fabrican pigmentados en color verde para hacerlos opacos y evitar así la formación de algas en su interior, y para hacerlos resistentes a la radiación solar, pudiéndose instalar en el exterior de viviendas, incluso en zonas muy soleadas.
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